La Resolución Exenta N°154 del SII, vigente a partir del 1 de mayo de 2026, introduce nuevas exigencias en la emisión de facturas y guías de despacho, con impactos directos en la operación de empresas de transporte y operadores logísticos, particularmente en esquemas que utilizan flotas y conductores tercerizados.
Entre los principales requisitos se destacan:
• La identificación completa del origen y destino efectivo del traslado, incluyendo dirección y comuna.
• La descripción detallada de los bienes transportados, considerando cantidad, peso o volumen y, cuando corresponda, su valorización.
• La obligación de emitir nuevos documentos ante cualquier modificación de las condiciones del traslado.
Adicionalmente, la normativa refuerza exigencias operativas relevantes, tales como la emisión de una guía de despacho por cada traslado y vehículo, el registro de la hora exacta de inicio del transporte y la correcta clasificación del tipo de operación. A ello se suma la implementación de un Registro de Guías de Despacho y la obligatoriedad de portar y exhibir la documentación durante todo el trayecto.
Si bien estas disposiciones representan un avance significativo en términos de trazabilidad y control, también introducen nuevas consideraciones en materia de exposición al riesgo. En particular, la disponibilidad durante el transporte de información sensible sobre la carga —incluyendo su naturaleza y, eventualmente, su valor— puede incrementar la vulnerabilidad frente a eventos como robo, fraude o desvíos, especialmente en operaciones que involucran terceros con distintos niveles de control y madurez operativa.
Desde la perspectiva del mercado asegurador, este nuevo marco normativo tensiona y, en algunos casos, redefine el perfil de riesgo del transporte de carga, haciendo necesario reforzar aspectos tales como:
• Sistemas de monitoreo y control en ruta.
• Protocolos de resguardo y gestión de la información asociada a la carga.
• Procesos de validación de conductores, vehículos y empresas de transporte efectivamente utilizadas, asegurando cumplimiento normativo y estándares mínimos de seguridad.
En este contexto, la adecuada implementación de soluciones especializadas de seguridad logística adquiere un rol central, no solo como herramienta de mitigación frente a pérdidas, sino también como mecanismo de alineación entre la operación logística y las nuevas exigencias regulatorias.
Pero, sobre todo, este tipo de cambios refuerza un principio clave para el sector: la gestión del riesgo no puede ser reactiva. La anticipación, la trazabilidad y el control operativo son hoy condiciones necesarias para sostener operaciones seguras y asegurables en el tiempo.
En ARM Services acompañamos a nuestros clientes en este proceso, aportando una mirada técnica e integral que permite adaptar la operación a nuevos marcos regulatorios, fortalecer las prácticas de prevención y mejorar la gestión del riesgo en entornos cada vez más exigentes.






