La tensión en el Estrecho de Ormuz no sólo mueve el precio del petróleo. Mueve todo el sistema asegurador y logístico.
¿Qué estamos viendo en la práctica?
▪ Suba fuerte en primas de Riesgo de Guerra (AWR).
▪ Cancelaciones automáticas con preavisos mínimos.
▪ Buques desviando por rutas más largas, más días de mar, más consumo, más exposición H&M.
▪ Fletes que suben no sólo por oferta y demanda, sino por costo asegurador.
Y acá aparece el efecto dominó en transporte de cargas:
▪ Mercadería que tarda 10/15 días más en llegar.
▪ Mayor riesgo de averías por mal tiempo y fatiga de materiales.
▪ Impacto en cargas sensibles (energía, perecederos, químicos).
▪ Posibles reclamos por demoras, interrupción de suministro o pérdida de beneficios.
En escenarios así, la suscripción deja de ser puramente técnica y pasa a ser geopolítica. No estamos analizando sólo buques. Estamos analizando estabilidad regional, sanciones, escalamiento militar y reacción estatal. Cuando el riesgo deja de ser medible con estadística histórica, el mercado entra en modo defensivo.
La pregunta no es sólo cuánto sube la prima. La pregunta es quién está dispuesto a asumir el riesgo. Porque cuando el corredor energético más importante del mundo se tensiona, no se afecta un trayecto. Se afecta la cadena global.
Históricamente, el mercado ha demostrado resiliencia frente a crisis profundas y cambios abruptos en la agravación del riesgo. Ajustó primas, restringió capacidad y reconfiguró coberturas tantas veces como fue necesario. Pero cada evento deja una enseñanza: el mercado puede absorber shocks, no puede ignorarlos. La verdadera incógnita no es si pagará siniestros —eso ya lo hizo en escenarios mucho más extremos—, sino si podrá sostener capacidad técnica y competitiva si la volatilidad geopolítica deja de ser coyuntural y pasa a ser permanente.
En este contexto, cuando el siniestro ocurre, ya no alcanza con medir el daño físico. Es necesario analizar contratos, rutas alternativas, agravación del riesgo, demoras, BI y responsabilidades cruzadas bajo un escenario extraordinario.
Desde ARM Services, abordamos estos eventos con mirada técnica, independencia y comprensión integral del contexto geopolítico que los origina, aportando claridad en escenarios donde la complejidad supera lo estrictamente operativo.






