Febrero de 2026 deja una señal operativa clara. En Colombia se han declarado estados de calamidad pública tras precipitaciones que superaron ampliamente los promedios históricos, mientras que en Argentina temporales con ráfagas de intensidad extrema afectaron redes de alta tensión y pusieron bajo presión la infraestructura hídrica regional.
Estos eventos ya no impactan solo en viviendas; hoy alcanzan infraestructura crítica, rutas logísticas e instalaciones del sector energético.
Para el mercado asegurador, el desafío técnico evoluciona. Las pólizas de Property y Energía enfrentan una presión creciente. La mayor frecuencia de estas anomalías exige suscripciones más precisas y una ingeniería de riesgos (Risk Engineering) más rigurosa.
En el plano de los siniestros, cobra relevancia la estructuración de soluciones paramétricas, que al apoyarse en índices meteorológicos objetivos permiten inyectar liquidez inmediata ante la paralización operativa de activos críticos, mitigando la Interrupción del Negocio (BI) sin los tiempos propios de la evaluación tradicional del daño físico.
En este contexto, el ajuste ya no puede limitarse a cuantificar pérdidas. Requiere análisis técnico profundo, comprensión del impacto operativo real y coordinación con la gestión de riesgos. Hoy, ajustar es también contribuir a la resiliencia estructural.
En ARM Adjusters, unidad especializada en liquidación de siniestros de ARM Services, acompañamos a aseguradoras, brokers y asegurados en la gestión de siniestros complejos vinculados a infraestructura crítica, energía y logística, aportando rigor técnico, objetividad y una mirada integral del riesgo.
Bajo el liderazgo de nuestro socio Ariel Almirón (aalmiron@arm-services.com), el equipo de ARM Adjusters combina experiencia pericial, conocimiento del ecosistema asegurador y comprensión operativa para afrontar con solvencia los desafíos que plantea este nuevo escenario climático y de creciente complejidad técnica.






